lunes, 11 de febrero de 2013

Justicia de la Reencarnación - Parte III

Hoy compartimos el tercer ejemplo prometido para seguir estudiando este tema tan importante. Si logramos comprender la profundidad del mismo podremos entender un poco más el porqué de nuestras vidas.


A quienes les interese este tema les recomiendo leer el libro LA OTRA MIRADA, Diálogos con los Espíritus, de los amigos Espíritas de Rafaela, Argentina, Alicia Ristorto y Raúl Dubrich quienes han recopilado una lista de exquisitas experiencias de Espíritus que desencarnaron y fueron invitados al dialógo para poder comprender mejor su situación en el Mundo Espiritual.
En este caso vamos a poder observar y comprender no solo la Justicia de la Ley de Reencarnación sino también como vidas a nuestros ojos injustas, dolorosas y hasta aborrecibles para nuestra corta visión de las cosas tienen un porqué, una justificación, una planificación y aceptación en la mayoria de los casos por los Espíritus que deciden soportarlas para poder evolucionar, reparar y aprender.
Los invitamos a refelxionar, como dice un amigo, "las dificultades son oportunidades".



Espíritu que encarna consciente de quienes iban a ser sus padres. A los 3 días de haber nacido es abandonado por sus progenitores debido a su malformación física. Comienza así un período de peregrinaje por instituciones para niños huérfanos. Sufre el rechazo de las personas que se acercan con la intención de adoptar. Recién a los 16 años, una mujer se conmueve por su situación y lo adopta brindándole afecto y cuidados hasta su muerte.
 
Director: Agradecemos tu presencia. ¿Conoces el objetivo por el cual estás aquí?
  • Espíritu: Sí conozco. Fundamentalmente la idea del trabajo es que cuente mi última existencia para realizar un reconocimiento y un intercambio con ustedes
D: Te dejo en tu libertad para que relates acerca de tu última vida.
  • E: Para comenzar, puedo decir que fui un niño que han abandonado en la calle y que a los pocos dias me encontraba en un hogar, donde se espera para ser adoptado.
 D: ¿Hace mucho tiempo que has desencarnado?
  • E: Aproximadamente cinco años.
D: Ese estado de abandono, ¿fue a temprana edad o ya de niño?
  • E: A los tres días de haber nacido.




D: ¿Cómo percibe el espíritu este hecho, entendiendo que un reción nacido biológicamente no puede tomar conciencia de ello?
  • E: Aunque cueste creer, el ser por más que se encuentre e un envoltorio primitivo, como lo es el cuerpo de un bebé, siente mucho más de lo que analiza, pero lo importante es lo que siente, y esa sensación no se la deseo a nadie, es muy triste e indescriptible.
D: Entendemos que semejante situación genere mucha tristeza y dolor en ti. Tu testimonio nos sirve como aprendizaje, por eso te lo pregunté.
¿Sabías como espíritu, previo a la encarnación, que este acontecimiento iba a suceder?
  • E: Yo sabía que mi materia presentaría algunos transtornos visuales y alguna deformación en mis piernas. Sabía que los seres que me engendraron querían un ser perfecto. Nunca pensé que esto sería el detonante de mi abandono, mucho menos por la posición económica de ellos, que era muy buena. Jamás se preguntaron si podrían solucionarlo.
Como te imaginarás, esto fue el causal de un deambular por hogares e instituciones. Me ofrecían a los interesados en adoptar ¿Puedes darte una idea de la cantidad de veces que me han rechazado? 

D:Somos conscientes que en muchas ocaciones, por desconocimiento o por carencias económicas, los padres son capaces de dar a sus hijos en adopción para su mejor crianza, pero en tu caso, nos sentimos doblemente conmovidos al conocer el motivo de esta desición.¿Habías planificado encarnar en esos padres biológicos?
  • E: Como tú sabrás, muchas veces los espíritus, antes de encarnar, rondan o visitan lugares donde se encuentra la familia en la que se va a insertar. Cuando una encarnación se prepara con voluntad y lucidez, esto está permitido, por lo que yo ya había observado el lugar y ambiente familiar.
D: Podemos observar que aún teniendo una planificación diseñada, pueden darse cambios que nos sorprenden cuando encarnamos.
  • E: Libre albedrío.
D: ¿Has encontrado un lugar donde vivir que te hayan brindado afecto?
  • E: Sí, me adoptó una mujer que me vio en un principio, en una de las primeras instituciones por la que pasé, pero este se generó recién a los diciséis años de edad, por lo que puedo decirte que la vida nos volvió a unir. Esta mujer era enfermera, y trabajaba en esa institución. Luego de idas y venidas por muchas instiruciones, a los diesiséis años vuelvo a ésta, fundamentalmente porque necesitaba cuidados médicos en mis piernas. Ella me ve y fue suficiente para llevarme y brindarme su hogar.
D: Has tenido, en el transcurso de tu dura vida, por lo menos un espíritu que te ha dado amor y generosidad.
  • E: Mucho amor en lo que me quedaba de vida y estoy muy agradecido.
D: ¿Qué opinas de tus padres biológicos?
  • E: No me generan ningún sentimiento, ni bueno, ni malo. Son seres que eligieron hacer esto en sus vidas y espero nunca volver a encontrarlos en mi camino, no porque los guarde rencor, sino porque no siento nada por ellos.
D: Una parte importante del trabajo que hacemos aquí, es que tu mente espiritual logre integrar todos los hechos de tu vida, que como sabes, no se relacionaron casualmente a ti. Seguramente hay nexos provenientes de vidas anteriores. ¿Puedes conocer algo de esto? 
  • E: Lo estuve analizando. Mi protector me indicó hacerlo hace un tiempo, y sólo los veo en otras existencias como compañeros de trabajo, con relaciones muy escasas para conmigo. No logro establecer relación con lo ocurrido. Sí veo más atrás otras existencias en donde fuimos compañeros de guerras y otras alternativas, pero nada puntual. Tampoco hemos sido familia.
D: Hay espíritus colaboradores en estos trabajos que tiene más lucidez para comprender estas situaciones, y si tú deseas, podemos pedir una videncia que nos muestre alguna relación en particular, que se concrete con tu última existencia.
  • E: De acuerdo. 
VIDENCIA: Se ve, sin precisar existencia, que en muchos tramos fue abriendo mediante una luz, caminos en lugares difíciles. Pero llego a un punto en que la luz comenzó a teñirse de gris (imposición), y promediando sus últimas existencias, se sumo el color naranja (orgullo).
En su última existencia se ve el símbolo de la blanza de la justicia que irradia hacia su espíritu a los de sus padres.

D: Significa que de apoco has ido incrementando tu capacidad como espíritu, pero paralelamente has desarrollado mucho tu personalismo. Las leyes ponen freno a tu error a través del dolor. Tus padres son seres afines a ti en el error y todo esta encuadrado dentro de la leyes de Justicia Divina. ¿Puedes reconcer alguna tendencia errónea en ti?
  • E: Tengo identificada y estudiada la imposición en esta etapa como encarnado. También tengo ubicado a mi orgullo. Mi protector hace un tiempo a esta parte, que me invita a profundizar sobre el conocimiento de la justicia Divina. Ésta aún no la he analizado, es un trabajo pendiente.
D: Es posible que la profundización de estos análisis que te invitan a realizar sea lo que pueda atenuar tu dolor y otorgarte la tranquilidad que necesitas para proyectarte en el futuro.
  • E: Muchas veces has nombrado la palabra "dolor", y puedo decirte que es la palabra que define mi situación actual, per no por mis padres sino por todo el rechazo recibido en esos hogares donde muchas personas me veían con desprecio y no se daban cuenta del mal que me causaban.
  • Aún no comprendo cómo seres que anhelan adoptar un hijo, muchas veces lo hacen con condicones y miramientos estériles para todo ser racional.
D: Fue clara tu experiencia. Humillaciones, el rechazo social, fue el medio de que se valieron las leyes para deponer tus errores. Seguramente, de ahora en adelante, podrás observar las circunstancias desde otra perspectiva, con más humildad y serenidad, y tal vez puedas perdonar a esos seres.
  • E: Agradezco infinitamente estos conceptos, no los había analizado desde esta perspectiva. Tú hablaste de perdón. Yo creo que no tengo que perdonar a nadie, ya que reconozco los motivos y esta noche me ha servido de mucho el análisis realizado. Mi protector me infirma que hoy y ahora comienza una etapa de reconocimiento y planificación.
Me retiro aliviado y agradecido. Gracias por el calor que he recibido.

VIDENCIA: El espíritu lentamente fue logrando un estado propio, esto permitió que el protector lo acompañe.     

Los invitamos a reflexionar con este maravilloso aporte sobre el libre albedrío, la ley de causas y efectos, la ley de solidaridad, así como también sobre la capacidad afectiva de los bebes antes y recien encarnados, teniendo en cuenta que lo que siente es el espíritu y no el cuerpo por lo tanto todo sentimiento de rechazo, discriminación, abandono, etc, repercute en el individuo bloqueando su capacidad de amar. 

Libre albedrío: La leyes divinas nos ayudan a encuadrarnos dentro de un margen evolutivo que nos ayude a progresar, pero como individuos tenemos la libertad de tomar ese camino o no. La negación de encuadrarse en dicho margen termina haciendo que cada vez nuestras existencias vayan siendo mas duras a fin de bloquear nuestro orgullo y poder asi generar un estado de mayor apertura y humildad ante la ley de Dios.   
Ley de Causas y Efectos: todo efecto tiene una causa y toda viviencia del espíritu tiene una causa o razón de ser, nada es porque si, ni capricho del destino, sino constante devenir.
Ley de Solidaridad: todos colaboramos con el progreso de los demás, a veces de forma consciente y planificada, otras veces por ley de afinidad, pero en nuestras existencias las relaciones espirituales tienen un porque y un para qué. 

Si el artículo les resulta interesante los invitamos dejar sus comentarios para poder seguir ampliandolos cada día.
Un abrazo fraterno.

AMOR FRATERNAL.  

sábado, 9 de febrero de 2013

JUSTICIA DE LA REENCARNACION - PARTE II

Seguimos estudiando este tema tan interesante y para poder comprender un poco mas a que se refieren los Espíritus cuando nos explican la Justicia de la reencarnacion vamos a publicar tres comunicaciones de Espíritus que nos cuentan como fue su despertar en el Mundo de los Espíritus y las consecuencias del actuar en sus vidas.
Nos serviremos de dos casos extraídos del EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO y el libro EL CIELO Y EL INFIERNO del Maestro Allan Kardec.
En una proxima etapa vamos a incluir algunos casos del libro LA OTRA MIRADA de nuestros amigos de Rafaela, Alicia Ristorto y Raúl Drubich.


Un reino terrestre 

¿Quién mejor que yo puede comprender la verdad de estas palabras de Nuestro Señor? Mi reino no es de este mundo. El orgullo me perdió en la tierra. ¿Quién comprendería la nada de los reinos de ese mundo si yo no lo comprendiese? ¿Qué me he traído de mi reinado terrestre? Nada, absolutamente nada; y para que la lección fuese más terrible, ni siquiera lo conservé hasta la tumba. Reina fuí entre los hombres, reina creí entrar en el reino de los cielos; ¡engañosa ilusión! ¡Qué humillación cuando en vez de ser recibida allí como soberana, vi sobre mí, y mucho más altos, hombres a quienes creía muy pequeños y que yo despreciaba porque no eran de sangre noble! ¡Oh! ¡Entonces comprendí la esterilidad de los honores y de las grandezas que con tanta avidez se buscan en la tierra! Para prepararse un lugar en este reino, es necesario la abnegación, la humildad, la caridad en toda su celeste práctica, y la benevolencia para todos; nadie os pregunta lo qué habéis sido, qué rango habéis ocupado, sino el bien que habéis hecho, las lágrimas que habéis enjugado. ¡Ah! Jesús, tú lo has dicho, tu reino no es de la tierra porque es preciso sufrir para llegar al cielo, y las gradas del trono no aproximan a él: los senderos más penosos de la vida son los que conducen allí; buscad, pues, el camino a través de los abrojos y de las espinas y no entre flores. Los hombres corren tras los bienes terrestres como si debieran conservarlos siempre; pero aquí ya no hay ilusión, ven muy pronto que solo se asieron a una sombra y despreciaron los únicos bienes sólidos y duraderos, los únicos que les sirven en la celeste morada, los solos que pueden franquearles la entrada. Tened piedad de aquellos que no ganaron el reino de los cielos; ayudadles con vuestras oraciones, porque la oración aproxima al hombre al Todopoderoso; es el eslabón que une el cielo a la tierra; no lo olvidéis. (Una reina de Francia. Havre, 1863.)EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPÍRITISMO





Juliana-María,
la mendiga
En el pueblo de Villate, cerca de Nozai (Loira inferior) había una pobre mujer llamada Juliana-María, anciana achacosa, que vivía de limosna. Un día cayó en un estanque, de donde la sacó un habitante del país, M. A..., quien la socorría habitualmente. Transportada a su domicilio, murió poco tiempo después de resultas del accidente. La opinión general fue que quiso suicidarse...
 
Evocación: Mi buena Juliana-María, ¿sois feliz? Eso es todo lo que quería saber, lo que no me impedirá pensar muchas veces en vos y no olvidaros nunca en mis oraciones.
Respuesta: Ten confianza en Dios, inspira a tus enfermos una fe sincera, y saldrás bien casi siempre.
No te cuides jamás de la recompensa que puedes tener, que será mucho mayor de lo que tú esperas...
 

El Espiritismo te explica mi lenguaje como espíritu. No tengo necesidad de entrar en detalles sobre este asunto. Creo también inútil explicarte mi existencia precedente. La posición en que tú me has conocido en la Tierra debe hacerte comprender y apreciar mis anteriores existencias, que no fueron siempre sin reproche. Llevando una vida de miseria, achacosa, y no pudiendo trabajar, mendigué toda mi vida. No adquirí ningún tesoro. En mi vejez, mis pequeñas economías se limitaban a un centenar de francos, que reservaba para cuando mis piernas no podrían llevarme.
Dios ha considerado mi prueba y mi expiación suficientes, y ha puesto un término a ellas, libertándome sin sufrimiento de la vida terrestre, porque no me he suicidado, como se ha creído en un principio. He muerto de repente sobre el borde del estanque, en el momento en que dirigía mi última plegaria a Dios. La pendiente del terreno fue la causa de la presencia de mi cuerpo en el agua.
No he sufrido: soy feliz por haber podido cumplir mi cargo sin trabas y con resignación. Me hice útil, en la medida de mis fuerzas y de mis medios, y evité hacer mal al prójimo. Hoy recibo la recompensa, y doy gracias a Dios, nuestro divino Señor, quien endulza la amargura de las pruebas haciéndonos olvidar, durante la vida, nuestras antiguas existencias, y pone a nuestro encuentro
almas caritativas para ayudarnos a soportar la carga de nuestras faltas pasadas...
                                                                                            La pobre buena mujer Juliana-María
 
Habiéndose evocado en la Sociedad de París el 10 de junio de 1864, el espíritu de Juliana-María dictó, la comunicación siguiente:“Gracias por haber tenido la bondad dc admitirme en vuestro centro, querido presidente. Habéis conocido que mis existencias anteriores eran más elevadas como posición social. Si vine a sufrir esta prueba de la pobreza fue para castigarme de un vano orgullo, que me había hecho rechazar al que era pobre y miserable. Entonces sufrí esta ley justa del Talión que me hizo la más horrible mendiga de esta comarca, y para probarme la bondad de Dios, no era rechazada de todos, como yo temía. También he soportado mi prueba sin murmurar, presintiendo una vida mejor de donde no debía volver a esta Tierra de destierro y de calamidad.
“¡Qué felicidad el día en que nuestra alma, joven todavía, pueda entrar en la vida espiritual para volver a ver los seres que ama!, porque yo también he amado, y soy dichosa en haber vuelto a encontrar a los que me han precedido. Gracias al bueno M.A... que me abrió la puerta del reconocimiento. Sin su mediumnidad no podría darle las gracias, probarle que mi alma no olvida las dichosas influencias de su buen corazón y recomendarle propague su divina creencia. Está llamado a conducir almas extraviadas, que esté bien persuadido de mi apoyo. Si puedo le volveré el céntuplo de lo que me ha dado instruyéndome en la vía que seguís. Dad gracias al Señor por haber permitido que los espíritus pudiesen daros instrucciones para alentar al pobre en sus penas, y detener al rico en su orgullo. Sabed comprender la vergüenza que hay en rechazar un desgraciado. Que yo os sirva de ejemplo, a fin de evitar el ir como yo a expiar vuestras faltas en esas dolorosas posiciones sociales que os colocan tan bajo, y hacen de vosotros la escoria de la sociedad.
                                                                                                                                           Juliana-María

Que estos dos ejemplos nos sirvan para reflexionar el porque de nuestras vidas, miremos a nuestro alrededor y observemos si todo lo que nos ocurre no es a causa de nuestros propios errores, ya sean del pasado o nuestro presente.
Un abrazo fraterno.
AMOR FRATERNAL. 

ORGULLO Y EGOISMO



EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO

BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPÍRITU


Está reconocido que la mayor parte de las miserias de la vida tienen su origen en el Egoísmo de los hombres. Desde el momento en que uno piensa en si antes de pensar en los otros, y que ante todo quiere su propia satisfacción, procura naturalmente proporcionársela a toda costa, y sacrifica sin escrúpulo los intereses de otro, desde la más pequeña a las más grandes cosas, así en el orden moral como en el material. De aquí todos los antagonistas sociales, todas las luchas, todos los conflictos y todas las miserias, pues cada cual quiere despojar a su vecino.
El egoísmo tiene su origen en el orgullo. La exaltación de la personalidad induce al hombre a considerarse como superior a los otros, y creyéndose con derechos superiores, se reciente de todo lo que, según él, es un ataque a sus derechos. La importancia de que por orgullo da a su persona, le hace naturalmente egoísta.
El egoísmo y el orgullo tienen su origen en un sentimiento natural: el instinto de conservación…y aquí nos detendremos. 

Todos somos capaces de entender que todas las miserias que vemos a diario son producto de nuestros estados egoístas, ya sea como individuos o como sociedad, todos podemos comprender, si lo deseamos, que si actuamos contemplando lo que hacemos a los otros, estas situaciones serian menos penosas, pues siempre ponemos por delante lo que nos conviene a nosotros y nos olvidamos que quizás ello este perjudicando al otro. Nos excusamos, decimos que estas son las reglas del juego y que sino nos defendemos somos aplastados por los demás, y nos olvidamos que cada acto de bien que podamos hacer tiene más peso que el mal que recibimos. Somos por naturaleza, por instinto de conservación, egoístas, ya que tratamos de sobrevivir lo que nos toca vivir, pero ya es hora que nos detengamos a pensar hasta que punto estamos colaborando para que esta vida sea cada vez  peor. 
Como sociedad tenemos responsabilidades conjuntas que hacen que con el paso de los años tropecemos con los mismos errores y pretendamos que los demás cambien sin aprender de nuestros errores. Como individuos andamos a los tropiezos, probando por acá por o por allá, para poder hacer lo que queremos y no nos amoldamos a la Ley Natural, demos ser lo que debemos ser, no lo que queremos y en la medida que lo aceptemos, trabajemos por ello y lo llevemos adelante nuestro andar será mas ligero.

Es verdad, si alguien me maltrata, yo instintivamente me revelo, hasta me pongo violento y me “defiendo”, pero equivoco las herramientas para que esa defensa sea positiva. Si en verdad estoy cerca de alguien que me violenta debo devolver bien por mal, ¿qué es esto?, no contesto, no insulto, no me violento, trato de entender al otro, quizás no tenga la capacidad de darse cuenta que eso que hace esta mal. Trato en la medida de lo posible de hacer todo lo posible para que se de cuenta de su error y colaboro para que no vuelva a cometerlo; ahora bien, si yo respondo con agresividad, con despecho, estoy haciendo lo mismo que el otro, estoy dejando que mis estados interiores salgan a borbotones y se expandan, no los contengo y controlo, entonces ahí no me “defiendo”, estoy haciendo lo mismo que el otro.

Pero para entenderlo mejor aún vamos a profundizarlo un poco más.

COMO ACTÚAN EN NUESTRA PERSONALIDAD
Para conocerlos los definiremos primero. Según la Real Academia Española decimos:
ORGULLO:
  • Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.
EGOÍSMO:

  • Inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás.


A través de Kardec en El Evangelio según el Espiritismo nos hablan del Orgullo y la Humildad en el CAP. VII (Bienaventurados los pobres de Espíritu), define la Humildad como virtud opuesta al estado de Orgullo.

Para orientarnos nos explica: ” Jesús entiende que no se admite a nadie sin la sencillez de corazón y la humildad del espíritu; que el ignorante que posea estas cualidades, será preferido al sabio que cree más en sí que en Dios. En todas las circunstancias coloca la humildad en la categoría de las virtudes que aproximan a Dios y el orgullo entre los vicios que la alejan de Él, por una razón  muy natural, porque la humildad equivale a un acto de sumisión ante Dios, mientras que el orgullo es rebelarse contra Él.
En el CAP. XI (Amar al prójimo como a sí mismo) pone la Ley de Amor por sobre todas las cosas y la máxima “Amad a vuestro prójimo como a si mismo” nos da la medida del Amor que debemos prodigar a nuestros semejantes; el mismo amor que exigimos para nosotros, la misma paciencia, indulgencia, caridad, solidaridad, que esperamos de los demás hacia nosotros es la que debemos brindar hacia ellos.
De esto hablamos cuando decimos que no debemos entrar en el juego de los demás.
Para definir el Amor entendido como Amor de Dios nos dice: ”El amor resume toda la doctrina de Jesús, porque es el sentimiento por excelencia, y los sentimientos son los instintos elevados a la altura del progreso realizado. El hombre en su origen solo tiene instintos; mas adelantado y corrompido, solo tiene sensaciones, pero instruido y purificado, tiene sentimientos, y el punto exquisito del sentimiento es el amor; no el amor en el sentido vulgar de la palabra, sino ese sol interior que condensa y reúne en su ardiente foco todas las aspiraciones y todas las revelaciones sobrehumanas. La ley de Amor reemplaza a la personalidad por la fusión de los seres, y aniquila las miserias sociales…” (Lázaro. París, 1862).


…”El egoísmo, esa plaga de la humanidad, debe desaparecer de la tierra, cuyo progreso moral define;… el egoísmo es pues el objeto hacia el cual todos los verdaderos creyentes deben dirigir sus armas, sus fuerzas, su valor; digo su valor, porque este es el mas necesario para vencerse a si mismo que para vencer a los otros. Que cada uno ponga todo su cuidado en combatir el suyo, porque este monstruo devorador de todas las inteligencias, ese hijo del orgullo, es el origen de todas las miserias aquí abajo. El es la negación de la caridad y por consiguiente, el mas grande obstáculo para la felicidad de los hombres”… (Emanuel, París, 1861)  

PARTE I

Centro Espírita 
AMOR FRATERNAL